En la semana en la que entran unos 50.000 inmigrantes a una ciudad de 83.595 habitantes hay que agradecerle a Dios (o a quien le rece cada uno) que no haya pasado nada peor de lo que ya ha sucedido; de momento, más de setenta muertos, que serán más, y un pedazo de litoral con un lecho marino de cadáveres. Muertes por violencia, de momento, ninguna.
Cada día alguien prende una cerilla, y es normal que alguna cree un incendio
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado
Cada día alguien prende una cerilla, y es normal que alguna cree un incendio


En la semana en la que entran unos 50.000 inmigrantes a una ciudad de 83.595 habitantes hay que agradecerle a Dios (o a quien le rece cada uno) que no haya pasado nada peor de lo que ya ha sucedido; de momento, más de setenta muertos, que serán más, y un pedazo de litoral con un lecho marino de cadáveres. Muertes por violencia, de momento, ninguna.
En otro espacio y otro lugar no muy lejano, unas crías discuten por dimes y diretes. Una enciende esa cerilla capaz de incendiar a cualquier niño: tu madre. “Mira a lo que se dedica tu madre”. Madre, el drama padre. Las amigas de la hija rodean a la niña que lo dijo, una que solo quería defender a otra. Las demás secuaces, que no pueden dejar un pecado sin registrar, graban cómo las cabecillas golpean a la que mentó a la madre. Un par de meses después, los vídeos están en los móviles de media España. Las inimputables ven sus rostros en innumerables redes sociales. Radio Patio se une a CSI Forocoches y llueven mensajes de desconocidos. La madre de una de ellas, la madre mentada, manda unos audios amenazantes. Los escuchamos y nos queda claro que los canis son los padres. Alguien comparte la foto de la madre, que resulta que hace vídeos por encargo. Dolió el comentario porque era veraz (a eso se dedicaba tu madre). Un drama doméstico, una película española, una bonita escena filmada por Pilar Palomero si nos atenemos a los sentimientos, o por Iquino si preferimos la parte violenta. Lo ruede quien lo ruede, la bola ha crecido y el pueblo ya anda haciendo justicia porque la justicia nunca llega, y cuando lo hace es con varios años de retraso.
Cada día alguien prende una cerilla, y es normal que alguna cree un incendio. Suele pararse a tiempo si es metafórico; si es una combustión comme il faut no se para porque nunca hay medios suficientes y porque no se quitó la hojarasca a tiempo ni se cavó el cortafuegos. La madre mentada ha ido a llorar y a mentir a Sonsoles. Su hija ha recibido un pequeño escarmiento, y una amiga pide que se quite su foto porque ella no pegó ni grabó, solo estuvo mirando y jaleando. La agredida querrá que le trague la tierra, supongo, y en Ceuta siguen recogiendo cadáveres del mar. La providencia ha parado la justicia del pueblo antes de que ardiera toda España. Por suerte en verano nunca pasa nada.
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Archivado En
Feed MRSS-S Noticias
