El anuncio duró solo unos instantes antes de que la política se impusiera a la música. Cuando el pasado julio la artista Tyla, ganadora de dos Grammy, presentó la etapa africana de su gira mundial APOP, la ciudad nigeriana de Lagos figuraba entre ellas. Sin embargo, la emoción en las redes sociales nigerianas se transformó en llamamientos al boicot en cuestión de horas, hasta el punto de que incluso el célebre creador de contenido Martin Otse llegó a afirmar que el espectáculo sería cancelado. El motivo del enfado: Tyla es sudafricana, y para algunos nigerianos los artistas de ese país no deberían ser bienvenidos mientras otros africanos siguen enfrentándose a episodios recurrentes de la ola de violencia xenófoba que ha sacudido las principales ciudades de aquella nación austral.
Una polémica en torno a la cantante sudafricana Tyla revela hasta qué punto la integración cultural africana convive con las tensiones migratorias en un continente tradicionalmente unido por la música
El anuncio duró solo unos instantes antes de que la política se impusiera a la música. Cuando el pasado julio la artista Tyla, ganadora de dos Grammy, presentó la etapa africana de su gira mundial APOP, la ciudad nigeriana de Lagos figuraba entre ellas. Sin embargo, la emoción en las redes sociales nigerianas se transformó en llamamientos al boicot en cuestión de horas, hasta el punto de que incluso el célebre creador de contenido Martin Otse llegó a afirmar que el espectáculo sería cancelado. El motivo del enfado: Tyla es sudafricana, y para algunos nigerianos los artistas de ese país no deberían ser bienvenidos mientras otros africanos siguen enfrentándose a episodios recurrentes de la ola de violencia xenófoba que ha sacudido las principales ciudades de aquella nación austral.
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