Superados los ochenta, Michael Douglas (Nueva Jersey, 82 años) ha decidido que es el momento de contar su vida. El actor, casado con Catherine Zeta-Jones desde el año 2000, ha escrito un libro de memorias que, incluso antes de su publicación —el próximo martes 6 de octubre—, está causando tanto revuelo como lo ha hecho en el pasado su vida privada y, concretamente, sentimental. Tituladas One Helluva Ride, las memorias de uno de los nepobabies más famosos (y longevos) de Hollywood, hijo del gigante de la actuación Kirk Douglas, ya han generado titulares sobre algunos pasajes. Entre ellos, uno que se refiere a los inicios de su relación con su actual esposa, cuando ya había adquirido fama de mujeriego y ella le exigió monogamia, lo que a él le obligó a hacer algunas llamadas telefónicas a varias mujeres; en concreto, cinco.
El actor publica su biografía el 6 de octubre, en la que, además de un repaso a sus 60 años de carrera, confiesa su romance con la actriz Kathleen Turner durante el rodaje de ‘Tras el corazón verde’, algo que negó durante 40 años
Superados los ochenta, Michael Douglas (Nueva Jersey, 82 años) ha decidido que es el momento de contar su vida. El actor, casado con Catherine Zeta-Jones desde el año 2000, ha escrito un libro de memorias que, incluso antes de su publicación —el próximo martes 6 de octubre—, está causando tanto revuelo como lo ha hecho en el pasado su vida privada y, concretamente, sentimental. Tituladas One Helluva Ride, las memorias de uno de los nepobabies más famosos (y longevos) de Hollywood, hijo del gigante de la actuación Kirk Douglas, ya han generado titulares sobre algunos pasajes. Entre ellos, uno que se refiere a los inicios de su relación con su actual esposa, cuando ya había adquirido fama de mujeriego y ella le exigió monogamia, lo que a él le obligó a hacer algunas llamadas telefónicas a varias mujeres; en concreto, cinco.
Esta parte de su biografía se la han recordado a Douglas en una entrevista reciente con The Times, en la que el intérprete ha negado que su libro contenga un alto contenido sexual: “No lo siento así. Menciono a un par [de mujeres]”, responde durante la conversación con el diario británico, al que además ha negado que alguna vez haya sido adicto al sexo. Preguntado por el episodio de las llamadas, contesta: “Lo que dijo Catherine fue que, si íbamos a seguir con esto, quería que fuera una relación monógama. Así que esa misma noche llamé a algunas personas con las que estaba saliendo, y ahí se acabó todo”.
El libro ha sido coescrito por dos autores especializados en cine y amigos del actor, y ha sido concebido como un repaso a los 60 años de carrera cinematográfica del protagonista de Atracción fatal (1987). Aun así, y al mismo tiempo que él ha rebajado la importancia que tienen sus relaciones en sus páginas —“producto saludable de los años sesenta”, dice a The Times—, otro de los pasajes más comentados tiene que ver con una infidelidad que, al fin, reconoce en las memorias después de décadas de rumores.
Aunque durante más de 40 años negó haber tenido una aventura con la actriz Kathleen Turner durante el rodaje de la película Tras el corazón verde (1984), ahora ha reconocido por fin que “fue una mentira” y que, efectivamente, tuvieron una relación que coincidió con una pausa en su matrimonio intermitente. Entonces, el ganador de dos premios Oscar estaba casado con Diandra Luker, con quien contrajo matrimonio en 1977, unas ocho semanas después de conocerse, cuando él tenía 32 años y ella, 19. Como recuerda The Times, Luker tenía tan poco interés en Hollywood como él en la vida doméstica, y ni siquiera el hijo (Cameron) que ambos tuvieron en 1978 hizo que Douglas dejara de tener relaciones sexuales con sus compañeras de reparto.

Sobre esta infidelidad, el actor escribe en One Helluva Ride: “Kathleen era inteligente, divertida y sexy, con una voz profunda y sensual que se convirtió en su sello personal. Me gustó al instante y nos sentimos atraídos el uno por el otro de inmediato. Las cosas en casa iban mal. Diandra y yo teníamos aventuras extramatrimoniales, incluyendo mi reciente romance con Diane Thomas [guionista de Tras el corazón verde]”. Por su parte, Turner, que actualmente tiene 72 años, ha respondido a esta revelación en la revista People, declarando: “¡Madre mía, qué revuelo por algo de hace 40 años! Adoro a Michael y tengo muchas ganas de disfrutar del libro”.
Además de estas relaciones extramatrimoniales, en el libro también confirma los rumores de su romance con Jeanne Tripplehorn, quien interpretó a su terapeuta en Instinto básico. Incluso relata que durante el rodaje de La guerra de los Rose(1989) transmitió accidentalmente un mensaje de voz destinado a una amante por el sistema de sonido del yate en el que su esposa estaba de vacaciones.

Finalmente, en 1992, Luker contrató a un detective privado para que siguiera a su marido: tras descubrirle con otra mujer en una habitación de hotel de Los Ángeles, le invitó a elegir entre desintoxicarse de sus adicciones o el divorcio. Este eligió lo primero, para lo que ingresó en una clínica en la que trató su dependencia al alcohol y las drogas. Ni siquiera esto hizo que, finalmente, tres años después, ella le pidiera el divorcio, lo que logró en 2000.
Antes de firmar los papeles, en 1998, conoció a Catherine Zeta-Jones en un festival de cine. Él tenía 53 años y ella, 28. Se casaron en noviembre del año 2000, un matrimonio que ha estado marcado por un cáncer de garganta de él y por la depresión y el trastorno bipolar de ella y cuyo fruto han sido sus dos hijos, Dylan Michael (2000) y Carys Zeta (2003), ambos con incipientes carreras en la industria del entretenimiento. El pasado septiembre, durante una entrevista con The Sunday Times, la actriz El Zorro defendió la independencia profesional de sus dos hijos, asegurando incluso que el apellido familiar podía ser un obstáculo para ellos: “Esta horrible expresión, nepobaby, es terrible, porque estos niños no pidieron nacer en este entorno; están encontrando su propio camino en la vida”, dijo entonces. Ahora, su marido, quien sabe lo que es estar a la sombra de un padre famoso, también se ha pronunciado sobre esto con motivo de la publicación de sus memorias: “En cualquier otro negocio, todos los padres ayudan a sus hijos. Todos conocemos las empresas, con nombres como ‘fulano y mengano e hijo o hija’. Y además, en cualquier otro negocio se exige que todos los demás parientes tengan el mismo éxito o continuidad. Mientras, en este te critican por hacer lo mismo”, ha dicho a The Times para “desahogarse”.
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