El Gobierno de Aragón trasladó este jueves al Museo de Huesca los restos de los primeros reyes aragoneses y del linaje real que descansaban en el Panteón Real del Monasterio de San Juan de la Peña , debido al avance del incendio forestal que comenzó el pasado lunes en Las Peñas de Riglos .Ante la amenaza de que el fuego alcanzara el Monasterio Viejo, la Unidad Militar de Emergencias accedió al edificio y recuperó la indumentaria militar de gala original del Conde de Aranda , con la que fue enterrado y que se exhibía en este espacio, así como algunas piezas arqueológicas que también se mostraban en el lugar y que se han trasladado allí mismo a otro espacio seguro. La proximidad de las llamas les obligó a retirarse, sin embargo, en un momento dado.Después, un equipo multidisciplinar de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural, acompañado por la UME y la Guardia Civil, entró de nuevo en el monasterio viejo y consiguieron extraer los restos óseos de los reyes aragoneses y miembros del linaje real que descansan en el cenobio, así como fragmentos de pintura mural que ya estaban traspasados a soporte y otros bienes.Todo fue trasladado al Museo de Huesca donde permanecerá en perfectas condiciones hasta que sea posible su regreso al monasterio. Del monasterio viejo se ha quemado la parte superior, pero «en principio no está quemada la estructura» , señaló el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública del Gobierno de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro. La UME e Infoar crearon un «fuego técnico» en la pradera del monasterio nuevo para evitar que el incendio llegase a los edificios, lo que «ha funcionado».«La evolución del incendio ha sido mucho peor de lo esperado y mucho más rápida», relató Bermúdez de Castro, sobre todo a partir de mediodía, cuando el incendio ha avanzado hasta las proximidades de San Juan de la Peña , «un bien patrimonial del Gobierno de Aragón y de todos los aragoneses».Tras la reunión del CECOPI, la vicepresidenta y consejera de Presidencia, Justicia, Cultura y Deporte, Mar Vaquero, afirmó que se había vivido «un momento crítico entre las 13:00 y las 17:00 horas» ante el temor de que los monasterios pudieran ser «invadidos por las llamas».Desde el 112 se contactó con la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural, con los técnicos, restauradores y jefes de servicio, para analizar qué bienes se encontraban en el Monasterio Viejo, entre ellos los restos del Panteón Real y la indumentaria militar del Conde Aranda.Después se produjeron los dos accesos al monasterio y los bienes se han trasladado al Museo de Huesca, «a la espera de que puedan regresar cuando vuelva la normalidad» .Vaquero recordó que el Monasterio de San Juan de la Peña está vinculado al nacimiento del Reino de Aragón y su protección «es una prioridad».Este viernes no subirán las temperaturas. «Nuestro mayor enemigo va a ser el viento sur, como un secador de pelo, que está provocando todo el verano graves dificultades para poder atajar los incendios y provoca que la humedad relativa baje», comentó Bermúdez de Castro. El Servicio Infoar espera que el sábado las temperaturas «se desplomen» y, según las previsiones, llegue una dana, con tormentas que «pueden servir para acabar de apagar el incendio».El operativo contra incendios contará con 33 medios aéreos este viernes, lo que «ya es el tope» para garantizar el control aéreo por parte de la Guardia Civil, ha expuesto Bermúdez de Castro.El incendio tiene un perímetro de 50 kilómetros cuadrados y ha quemado unas 9.000 hectáreas aunque hay zonas dentro de la zona incendiadas que se han salvado. Por otra parte, ha habido «dos sustos» que «se han podido apagar gracias a dos grandes tormentas», en Roda de Isábena y en Campo. El Gobierno de Aragón trasladó este jueves al Museo de Huesca los restos de los primeros reyes aragoneses y del linaje real que descansaban en el Panteón Real del Monasterio de San Juan de la Peña , debido al avance del incendio forestal que comenzó el pasado lunes en Las Peñas de Riglos .Ante la amenaza de que el fuego alcanzara el Monasterio Viejo, la Unidad Militar de Emergencias accedió al edificio y recuperó la indumentaria militar de gala original del Conde de Aranda , con la que fue enterrado y que se exhibía en este espacio, así como algunas piezas arqueológicas que también se mostraban en el lugar y que se han trasladado allí mismo a otro espacio seguro. La proximidad de las llamas les obligó a retirarse, sin embargo, en un momento dado.Después, un equipo multidisciplinar de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural, acompañado por la UME y la Guardia Civil, entró de nuevo en el monasterio viejo y consiguieron extraer los restos óseos de los reyes aragoneses y miembros del linaje real que descansan en el cenobio, así como fragmentos de pintura mural que ya estaban traspasados a soporte y otros bienes.Todo fue trasladado al Museo de Huesca donde permanecerá en perfectas condiciones hasta que sea posible su regreso al monasterio. Del monasterio viejo se ha quemado la parte superior, pero «en principio no está quemada la estructura» , señaló el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública del Gobierno de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro. La UME e Infoar crearon un «fuego técnico» en la pradera del monasterio nuevo para evitar que el incendio llegase a los edificios, lo que «ha funcionado».«La evolución del incendio ha sido mucho peor de lo esperado y mucho más rápida», relató Bermúdez de Castro, sobre todo a partir de mediodía, cuando el incendio ha avanzado hasta las proximidades de San Juan de la Peña , «un bien patrimonial del Gobierno de Aragón y de todos los aragoneses».Tras la reunión del CECOPI, la vicepresidenta y consejera de Presidencia, Justicia, Cultura y Deporte, Mar Vaquero, afirmó que se había vivido «un momento crítico entre las 13:00 y las 17:00 horas» ante el temor de que los monasterios pudieran ser «invadidos por las llamas».Desde el 112 se contactó con la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural, con los técnicos, restauradores y jefes de servicio, para analizar qué bienes se encontraban en el Monasterio Viejo, entre ellos los restos del Panteón Real y la indumentaria militar del Conde Aranda.Después se produjeron los dos accesos al monasterio y los bienes se han trasladado al Museo de Huesca, «a la espera de que puedan regresar cuando vuelva la normalidad» .Vaquero recordó que el Monasterio de San Juan de la Peña está vinculado al nacimiento del Reino de Aragón y su protección «es una prioridad».Este viernes no subirán las temperaturas. «Nuestro mayor enemigo va a ser el viento sur, como un secador de pelo, que está provocando todo el verano graves dificultades para poder atajar los incendios y provoca que la humedad relativa baje», comentó Bermúdez de Castro. El Servicio Infoar espera que el sábado las temperaturas «se desplomen» y, según las previsiones, llegue una dana, con tormentas que «pueden servir para acabar de apagar el incendio».El operativo contra incendios contará con 33 medios aéreos este viernes, lo que «ya es el tope» para garantizar el control aéreo por parte de la Guardia Civil, ha expuesto Bermúdez de Castro.El incendio tiene un perímetro de 50 kilómetros cuadrados y ha quemado unas 9.000 hectáreas aunque hay zonas dentro de la zona incendiadas que se han salvado. Por otra parte, ha habido «dos sustos» que «se han podido apagar gracias a dos grandes tormentas», en Roda de Isábena y en Campo.
Ante la amenaza de que el fuego alcanzara el Monasterio Viejo, la Unidad Militar de Emergencias accedió al edificio y recuperó la indumentaria militar de gala original del Conde de Aranda, con la que fue enterrado y que se exhibía en este espacio, así como algunas piezas arqueológicas que también se mostraban en el lugar y que se han trasladado allí mismo a otro espacio seguro. La proximidad de las llamas les obligó a retirarse, sin embargo, en un momento dado.
Después, un equipo multidisciplinar de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural, acompañado por la UME y la Guardia Civil, entró de nuevo en el Monasterio Viejo y consiguieron extraer los restos óseos de los reyes aragoneses y miembros del linaje real que descansan en el cenobio, así como fragmentos de pintura mural que ya estaban traspasados a soporte y otros bienes.
Todo fue trasladado al Museo de Huesca donde permanecerá en perfectas condiciones hasta que sea posible su regreso al monasterio. El incendio forestal se acercó peligrosamente a lo largo del día al Monasterio Nuevo, si bien no llegó a alcanzar ni este enclave ni el Monasterio Viejo.
Los servicios de extinción de incendios del Ejecutivo autonómico y de la UME están trabajando en la zona, y preparados para cualquier intervención, para proteger ambos monasterios, que será la prioridad del operativo.
Tras la reunión del CECOPI, la vicepresidenta y consejera de Presidencia, Justicia, Cultura y Deporte, Mar Vaquero, afirmó que se había vivido «un momento crítico entre las 13:00 y las 17:00 horas» ante el temor de que los monasterios pudieran ser «invadidos por las llamas».
Desde el 112 se contactó con la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural, con los técnicos, restauradores y jefes de servicio, para analizar qué bienes se encontraban en el Monasterio Viejo, entre ellos los restos del Panteón Real y la indumentaria militar del Conde Aranda.
Después se produjeron los dos accesos al monasterio y los bienes se han trasladado al Museo de Huesca, «a la espera de que puedan regresar cuando vuelva la normalidad».
Vaquero recordó que el Monasterio de San Juan de la Peña está vinculado al nacimiento del Reino de Aragón y su protección «es una prioridad».
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