El cuerpo no respeta a nadie. Y los excesos se pagan, seas quien seas. Por ello, cada persona debe mentalizarse de que su organismo es el bien más preciado que tiene y que, como tal, necesita un cuidado y un mantenimiento para que este dure lo máximo posible. Y también, que ese tiempo sea lo más placentero y cómodo que se pueda.Este es el click que hizo hace unos meses Álex de la Iglesia. El afamado director de cine español recibió un aviso de su cuerpo que le hizo darse cuenta de que se le había ido la mano con el peso. Pero hasta unos límites que ponían en riesgo grave su salud. Por ello, decidió aplicarse el cuento y probar eso que tanto había escuchado en boca de otros: hacer dieta. Un plan exhaustivo y exigente para poder perder kilos y, a la vez, ganar vida. Ahora, cuando ya ha recorrido parte del camino deseado, empieza a ver de verdad las primeras victorias, los primeros momentos de felicidad. Empieza a sentir, y a notar, que todo va mereciendo la pena. Noticia relacionada No No El chef José Andrés logró adelgazar 35 kilos en un año siguiendo a rajatabla esta dieta Patricia MarcosY de su nuevo estado físico ha presumido en su reciente paso por ‘La Revuelta’, programa al que acudió para promocionar su participación como doblador en la película de animación ‘Minions & Monsters’, donde precisamente pondrá voz en español a un director de cine. En este caso, buena parte de la conversación giró en torno al logro físico del cineasta.«40 kilos menos. Claro que sí», decía nada más entrar al plató del espacio de RTVE. Preguntado por el presentador David Broncano sobre cuáles habían sido los secretos de su dieta, el director de cine enumeró la lista de productos que había quitado de su plan nutricional. «No pan. No pasta. No Arroz. No patatas». En su nueva vida, Álex de la Iglesia le ha dicho adiós a todas estas fuentes de carbohidratos.Un proceso que ha sido muy duro para él, ya que el cineasta ha confesado que incluso ha tenido que dejar de cenar. Un tiempo que resume en dos palabras: «No vida». Sin embargo, el resultado salta a la vista y por ello afirma que ha merecido la pena, ya que no solo se trataba de una cuestión estética, si no de una necesidad por salud.De la Iglesia afirma que ahora puede hacer cosas cotidianas que antes le suponían un mundo o que directamente no podía hacer. «Estoy contento. Pero entre otras cosas te notas los 40 kilos menos en que de pronto puedes andar o puedes salir de un taxi». Broncano bromeaba con él preguntándole si alguna vez había tenido que alargar la carrera de un taxi por no poder bajarse de él. Álex, entre risas, aseguraba que esas cosas se habían convertido en parte de su día a día. Sin embargo, todo eso ha empezado a cambiar: «Ahora me apetece bailar».Los momentos más durosEl exceso de peso tan alarmante que padecía se había colado hasta en sus rodajes, tal y como recuerda en esta anécdota que le pasó durante la grabación de una de sus obras. «Por ejemplo, estamos localizando y hay como 20 o 30 personas. Y entonces yo subo primero por las escaleras y de pronto ves que las 30 personas están detrás esperando porque ya tengo las rodillas hechas mierda. E intentas subir y al final llegas, la gente ya se ha cansado… Y cuando llego arriba digo ‘no, aquí no es’. No vamos a rodarlo».De la Iglesia se reía resignado recordando un momento repleto de comicidad, pero que en realidad guardaba una situación que estaba afectando a su vida personal, no solo profesional. «Me llevó media hora». Pero por suerte, todo eso forma ya parte del pasado y por eso no duda en celebrar su cambio radical con el que espera tener una segunda juventud a sus 60 primaveras. «Ahora, como un rey. Voy a subir como un verdadero corzo». Todo esfuerzo tiene su recompensa y ahora puede llevar una vida más normal y menos monacal. Y es que durante todo este tiempo ha tenido que privarse de cosas que antes eran cotidianas para él como una gran comida con los amigos. De hecho, en sus redes sociales hacía también bromas con este tipo de situaciones, como un día en el que uno de sus intensos rodajes terminó en una gran barbacoa que él tuvo que mirar con deseo desde la distancia: «El dolor de la persona a dieta. Solo ante la adversidad». El cuerpo no respeta a nadie. Y los excesos se pagan, seas quien seas. Por ello, cada persona debe mentalizarse de que su organismo es el bien más preciado que tiene y que, como tal, necesita un cuidado y un mantenimiento para que este dure lo máximo posible. Y también, que ese tiempo sea lo más placentero y cómodo que se pueda.Este es el click que hizo hace unos meses Álex de la Iglesia. El afamado director de cine español recibió un aviso de su cuerpo que le hizo darse cuenta de que se le había ido la mano con el peso. Pero hasta unos límites que ponían en riesgo grave su salud. Por ello, decidió aplicarse el cuento y probar eso que tanto había escuchado en boca de otros: hacer dieta. Un plan exhaustivo y exigente para poder perder kilos y, a la vez, ganar vida. Ahora, cuando ya ha recorrido parte del camino deseado, empieza a ver de verdad las primeras victorias, los primeros momentos de felicidad. Empieza a sentir, y a notar, que todo va mereciendo la pena. Noticia relacionada No No El chef José Andrés logró adelgazar 35 kilos en un año siguiendo a rajatabla esta dieta Patricia MarcosY de su nuevo estado físico ha presumido en su reciente paso por ‘La Revuelta’, programa al que acudió para promocionar su participación como doblador en la película de animación ‘Minions & Monsters’, donde precisamente pondrá voz en español a un director de cine. En este caso, buena parte de la conversación giró en torno al logro físico del cineasta.«40 kilos menos. Claro que sí», decía nada más entrar al plató del espacio de RTVE. Preguntado por el presentador David Broncano sobre cuáles habían sido los secretos de su dieta, el director de cine enumeró la lista de productos que había quitado de su plan nutricional. «No pan. No pasta. No Arroz. No patatas». En su nueva vida, Álex de la Iglesia le ha dicho adiós a todas estas fuentes de carbohidratos.Un proceso que ha sido muy duro para él, ya que el cineasta ha confesado que incluso ha tenido que dejar de cenar. Un tiempo que resume en dos palabras: «No vida». Sin embargo, el resultado salta a la vista y por ello afirma que ha merecido la pena, ya que no solo se trataba de una cuestión estética, si no de una necesidad por salud.De la Iglesia afirma que ahora puede hacer cosas cotidianas que antes le suponían un mundo o que directamente no podía hacer. «Estoy contento. Pero entre otras cosas te notas los 40 kilos menos en que de pronto puedes andar o puedes salir de un taxi». Broncano bromeaba con él preguntándole si alguna vez había tenido que alargar la carrera de un taxi por no poder bajarse de él. Álex, entre risas, aseguraba que esas cosas se habían convertido en parte de su día a día. Sin embargo, todo eso ha empezado a cambiar: «Ahora me apetece bailar».Los momentos más durosEl exceso de peso tan alarmante que padecía se había colado hasta en sus rodajes, tal y como recuerda en esta anécdota que le pasó durante la grabación de una de sus obras. «Por ejemplo, estamos localizando y hay como 20 o 30 personas. Y entonces yo subo primero por las escaleras y de pronto ves que las 30 personas están detrás esperando porque ya tengo las rodillas hechas mierda. E intentas subir y al final llegas, la gente ya se ha cansado… Y cuando llego arriba digo ‘no, aquí no es’. No vamos a rodarlo».De la Iglesia se reía resignado recordando un momento repleto de comicidad, pero que en realidad guardaba una situación que estaba afectando a su vida personal, no solo profesional. «Me llevó media hora». Pero por suerte, todo eso forma ya parte del pasado y por eso no duda en celebrar su cambio radical con el que espera tener una segunda juventud a sus 60 primaveras. «Ahora, como un rey. Voy a subir como un verdadero corzo». Todo esfuerzo tiene su recompensa y ahora puede llevar una vida más normal y menos monacal. Y es que durante todo este tiempo ha tenido que privarse de cosas que antes eran cotidianas para él como una gran comida con los amigos. De hecho, en sus redes sociales hacía también bromas con este tipo de situaciones, como un día en el que uno de sus intensos rodajes terminó en una gran barbacoa que él tuvo que mirar con deseo desde la distancia: «El dolor de la persona a dieta. Solo ante la adversidad».
El cuerpo no respeta a nadie. Y los excesos se pagan, seas quien seas. Por ello, cada persona debe mentalizarse de que su organismo es el bien más preciado que tiene y que, como tal, necesita un cuidado y un mantenimiento para que este dure lo máximo posible. Y también, que ese tiempo sea lo más placentero y cómodo que se pueda.
Este es el click que hizo hace unos meses Álex de la Iglesia. El afamado director de cine español recibió un aviso de su cuerpo que le hizo darse cuenta de que se le había ido la mano con el peso. Pero hasta unos límites que ponían en riesgo grave su salud.
Por ello, decidió aplicarse el cuento y probar eso que tanto había escuchado en boca de otros: hacer dieta. Un plan exhaustivo y exigente para poder perder kilos y, a la vez, ganar vida. Ahora, cuando ya ha recorrido parte del camino deseado, empieza a ver de verdad las primeras victorias, los primeros momentos de felicidad. Empieza a sentir, y a notar, que todo va mereciendo la pena.
Y de su nuevo estado físico ha presumido en su reciente paso por ‘La Revuelta’, programa al que acudió para promocionar su participación como doblador en la película de animación ‘Minions & Monsters’, donde precisamente pondrá voz en español a un director de cine. En este caso, buena parte de la conversación giró en torno al logro físico del cineasta.
«40 kilos menos. Claro que sí», decía nada más entrar al plató del espacio de RTVE. Preguntado por el presentador David Broncano sobre cuáles habían sido los secretos de su dieta, el director de cine enumeró la lista de productos que había quitado de su plan nutricional. «No pan. No pasta. No Arroz. No patatas». En su nueva vida, Álex de la Iglesia le ha dicho adiós a todas estas fuentes de carbohidratos.
Un proceso que ha sido muy duro para él, ya que el cineasta ha confesado que incluso ha tenido que dejar de cenar. Un tiempo que resume en dos palabras: «No vida». Sin embargo, el resultado salta a la vista y por ello afirma que ha merecido la pena, ya que no solo se trataba de una cuestión estética, si no de una necesidad por salud.
De la Iglesia afirma que ahora puede hacer cosas cotidianas que antes le suponían un mundo o que directamente no podía hacer. «Estoy contento. Pero entre otras cosas te notas los 40 kilos menos en que de pronto puedes andar o puedes salir de un taxi».
Broncano bromeaba con él preguntándole si alguna vez había tenido que alargar la carrera de un taxi por no poder bajarse de él. Álex, entre risas, aseguraba que esas cosas se habían convertido en parte de su día a día. Sin embargo, todo eso ha empezado a cambiar. «Ahora me apetece bailar».
Los momentos más duros
El exceso de peso tan alarmante que padecía se había colado hasta en sus rodajes, tal y como recuerda en esta anécdota que le pasó durante la grabación de una de sus obras. «Por ejemplo, estamos localizando y hay como 20 o 30 personas. Y entonces yo subo primero por las escaleras y de pronto ves que las 30 personas están detrás esperando porque ya tengo las rodillas hechas mierda. E intentas subir y al final llegas, la gente ya se ha cansado… Y cuando llego arriba digo ‘no, aquí no es’. No vamos a rodarlo».
De la Iglesia se reía resignado recordando un momento repleto de comicidad, pero que en realidad guardaba una situación que estaba afectando a su vida personal, no solo profesional. «Me llevó media hora». Pero por suerte, todo eso forma ya parte del pasado y por eso no duda en celebrar su cambio radical con el que espera tener una segunda juventud a sus 60 primaveras. «Ahora, como un rey. Voy a subir como un verdadero corzo».
Todo esfuerzo tiene su recompensa y ahora puede llevar una vida más normal y menos monacal. Y es que durante todo este tiempo ha tenido que privarse de cosas que antes eran cotidianas para él como una gran comida con los amigos. De hecho, en sus redes sociales hacía también bromas con este tipo de situaciones, como un día en el que uno de sus intensos rodajes terminó en una gran barbacoa que él tuvo que mirar con deseo desde la distancia: «El dolor de la persona a dieta. Solo ante la adversidad».
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