Amaia Montero (Irún, Guipúzcoa, 50 años) ha vuelto a protagonizar uno de los momentos más comentados de los conciertos de La Oreja de Van Gogh, aunque esta vez no ha sido por una canción ni por una declaración. Durante la segunda noche de la banda en Madrid, la plataforma elevadora que debía hacerla aparecer sobre el escenario se quedó atascada mientras comenzaba a sonar 20 de enero. La cantante continuó interpretando el tema mientras apenas y sobresalía su cabeza de la tarima, ante la sorpresa y risas del público.
Amaia Montero (Irún, Guipúzcoa, 50 años) ha vuelto a protagonizar uno de los momentos más comentados de los conciertos de La Oreja de Van Gogh, aunque esta vez no ha sido por una canción ni por una declaración. Durante la segunda noche de la banda en Madrid, la plataforma elevadora que debía hacerla aparecer sobre el escenario se quedó atascada mientras comenzaba a sonar 20 de enero. La cantante continuó interpretando el tema mientras apenas y sobresalía su cabeza de la tarima, ante la sorpresa y risas del público. Seguir leyendo
Amaia Montero (Irún, Guipúzcoa, 50 años) ha vuelto a protagonizar uno de los momentos más comentados de los conciertos de La Oreja de Van Gogh, aunque esta vez no ha sido por una canción ni por una declaración. Durante la segunda noche de la banda en Madrid, la plataforma elevadora que debía hacerla aparecer sobre el escenario se quedó atascada mientras comenzaba a sonar 20 de enero. La cantante continuó interpretando el tema mientras apenas y sobresalía su cabeza de la tarima, ante la sorpresa y risas del público.
El mecanismo terminó desbloqueándose justo antes del estribillo y Montero pudo completar la canción ante los miles de asistentes. Después, Montero se tomó las cosas con humor: “Decía: ‘¿Les veré? ¿Solucionarán esto?’, porque yo seguía cantando y ha sido maravilloso porque en el estribillo… ¡pum! os veo”, explicó entre risas. No ha sido la primera vez que la estructura le ha jugado una mala pasada. En mayo, también en Madrid, la plataforma se había detenido mientras la cantante debía aparecer para interpretar Mariposa.
El episodio ha coincidido con otras circunstancias relacionadas con la historia reciente de La Oreja de Van Gogh. Horas antes del concierto, Leire Martínez (Rentería, Guipúzcoa, 47 años), vocalista del grupo durante 18 años hasta su salida en octubre de 2024, había protagonizado una campaña publicitaria de la marca Braun que provocó numerosas interpretaciones entre los seguidores de la banda. El anuncio comienza con la cantante despertando en una cama, una imagen que varios usuarios compararon con la portada de Lo que te conté mientras te hacías la dormida, el disco que La Oreja publicó en 2003.
Las referencias no terminan ahí. En el anuncio, Martínez sustituye unas rosas marchitas por unos claveles y habla de la decisión de “ir por la libre”: “Hay un momento en la vida en el que te lanzas a ir por libre. A veces no tienes claro cómo empezar, pero acabas aprendiendo a hacer las cosas a tu manera, tú solita y sin más manos”. Más adelante remata: “Bendito momento en el que decidí ir por libre”, antes de aclarar, con tono irónico: “¿De qué os pensabais que estaba hablando?”.

La combinación de las rosas, asociadas por los seguidores a unos de los mayores éxitos de la banda y las alusiones a emprender una nueva etapa en su vida profesional han provocado que numerosos usuarios en redes sociales interpretaran el anuncio como una indirecta tras sobre su salida de La Oreja de Van Gogh. Sin embargo, la campaña no identifica de manera directa ni a Amaia Montero ni a la banda originaria de San Sebastián.
Horas después, durante su concierto de la banda en Madrid, Montero volvió a alimentar la polémica. Al cantar El último vals, una de las canciones de la etapa de Martínez que La Oreja de Van Gogh mantiene en su repertorio, modificó una de sus frases. Después de “Cuando todo acabe…”, añadió: “Y que acabe ya, por favor”.
La frase no forma parte de la letra original, situación que fue captada por los asistentes. En redes sociales algunos seguidores relacionaron inmediatamente el cambio con la campaña publicitaria de Martínez, publicada ese mismo día. Montero no explicó durante el concierto el motivo de la modificación, por lo que cualquier conexión entre ambos episodios queda en el terreno de la especulación.
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