‘Tendrament’ Autoría, dirección: Judit Colomer y Pau Vinyals Escenografía: Judit Colomer Iluminación: Mireia Sintes Vestuario: Manuel Mateos Música: Clara Peya y Arnau Vallvé Intérpretes: Judit Colomer, Pau Vinyals. Teatre Akadèmia, Barcelona.Judit Colomer y Pau Vinyals lo guisan y lo comen en el escenario. Montan una mesa a la que acompañan de una silla para ser Judit y Pau, una pareja enredada entre el teatro y la vida. O, mejor, dicho, una pareja que hace teatro las veinticuatro horas del día. Teatro ante la platea y también entre los bastidores de la intimidad amorosa. Llevan así once años, desde que se conocieron en el transcurso de una representación del ‘El sueño de una noche de verano’. La agraz convivencia ha puesto el sueño de Judit y Pau en tránsito hacia la pesadilla. La mesa y la silla son objetos cargados de memoria. Judit saca a colación a Paul B. Preciado, el filósofo de la teoría «queer» que se define como «hombre trans de cuerpo no binario». Cuando Preciado se vio en un piso vacío de Atenas coligió que «una mesa y una silla son una pareja complementaria que no admite preguntas». Un poco de barniz filosófico para revelarnos que Pau ha tenido un hijo con Judit, pero que sigue siendo tan bisexual como cuando se enamoró de ella ataviado del pícaro duendecillo Puck. Una pareja atrapada en la dialéctica permanente de la ideología de género.Judit y Pau interpelan al público. Sacan un billete de veinte euros y tientan al respetable a ver si alguien es capaz de darse un morreo en escena. Nadie corresponde a la propuesta. Porque el problema de ‘Tendrament’ (Tiernamente), que así se titula la pieza, es que, alcanzado su ecuador, el espectador sigue sin saber qué intentan decirle los protagonistas. ¿Montarse un Albee o un Bergman? ¿Marcarse unas ‘Escenas de matrimonio’ de Pepa y Avelino? Queremos pensar que no. El invento de Judit y Pau con hechuras de autoficción demuestra que a sus autores, directores e intérpretes les sobra la ambición. Lo dan todo -sobre todo Pau escalando paredes y haciendo cabriolas; pero el texto carece de la gasolina creativa que permita ir más allá del zigzagueo temático. Identidad sexual, vida en pareja, experiencias del teatro… Todo eso aparece sin llegar a ningún puerto. Esperemos que el próximo montaje de Judit y Pau esté mejor amueblado. ‘Tendrament’ Autoría, dirección: Judit Colomer y Pau Vinyals Escenografía: Judit Colomer Iluminación: Mireia Sintes Vestuario: Manuel Mateos Música: Clara Peya y Arnau Vallvé Intérpretes: Judit Colomer, Pau Vinyals. Teatre Akadèmia, Barcelona.Judit Colomer y Pau Vinyals lo guisan y lo comen en el escenario. Montan una mesa a la que acompañan de una silla para ser Judit y Pau, una pareja enredada entre el teatro y la vida. O, mejor, dicho, una pareja que hace teatro las veinticuatro horas del día. Teatro ante la platea y también entre los bastidores de la intimidad amorosa. Llevan así once años, desde que se conocieron en el transcurso de una representación del ‘El sueño de una noche de verano’. La agraz convivencia ha puesto el sueño de Judit y Pau en tránsito hacia la pesadilla. La mesa y la silla son objetos cargados de memoria. Judit saca a colación a Paul B. Preciado, el filósofo de la teoría «queer» que se define como «hombre trans de cuerpo no binario». Cuando Preciado se vio en un piso vacío de Atenas coligió que «una mesa y una silla son una pareja complementaria que no admite preguntas». Un poco de barniz filosófico para revelarnos que Pau ha tenido un hijo con Judit, pero que sigue siendo tan bisexual como cuando se enamoró de ella ataviado del pícaro duendecillo Puck. Una pareja atrapada en la dialéctica permanente de la ideología de género.Judit y Pau interpelan al público. Sacan un billete de veinte euros y tientan al respetable a ver si alguien es capaz de darse un morreo en escena. Nadie corresponde a la propuesta. Porque el problema de ‘Tendrament’ (Tiernamente), que así se titula la pieza, es que, alcanzado su ecuador, el espectador sigue sin saber qué intentan decirle los protagonistas. ¿Montarse un Albee o un Bergman? ¿Marcarse unas ‘Escenas de matrimonio’ de Pepa y Avelino? Queremos pensar que no. El invento de Judit y Pau con hechuras de autoficción demuestra que a sus autores, directores e intérpretes les sobra la ambición. Lo dan todo -sobre todo Pau escalando paredes y haciendo cabriolas; pero el texto carece de la gasolina creativa que permita ir más allá del zigzagueo temático. Identidad sexual, vida en pareja, experiencias del teatro… Todo eso aparece sin llegar a ningún puerto. Esperemos que el próximo montaje de Judit y Pau esté mejor amueblado.

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‘Tendrament’
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Autoría, dirección:
Judit Colomer y Pau Vinyals -
Escenografía:
Judit Colomer -
Iluminación:
Mireia Sintes -
Vestuario:
Manuel Mateos -
Música:
Clara Peya y Arnau Vallvé -
Intérpretes:
Judit Colomer, Pau Vinyals. Teatre Akadèmia, Barcelona.
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Judit Colomer y Pau Vinyals lo guisan y lo comen en el escenario. Montan una mesa a la que acompañan de una silla para ser Judit y Pau, una pareja enredada entre el teatro y la vida. O, mejor, dicho, una pareja que hace teatro … las veinticuatro horas del día. Teatro ante la platea y también entre los bastidores de la intimidad amorosa. Llevan así once años, desde que se conocieron en el transcurso de una representación del ‘El sueño de una noche de verano’. La agraz convivencia ha puesto el sueño de Judit y Pau en tránsito hacia la pesadilla. La mesa y la silla son objetos cargados de memoria. Judit saca a colación a Paul B. Preciado, el filósofo de la teoría «queer» que se define como «hombre trans de cuerpo no binario». Cuando Preciado se vio en un piso vacío de Atenas coligió que «una mesa y una silla son una pareja complementaria que no admite preguntas». Un poco de barniz filosófico para revelarnos que Pau ha tenido un hijo con Judit, pero que sigue siendo tan bisexual como cuando se enamoró de ella ataviado del pícaro duendecillo Puck. Una pareja atrapada en la dialéctica permanente de la ideología de género.
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Judit y Pau interpelan al público. Sacan un billete de veinte euros y tientan al respetable a ver si alguien es capaz de darse un morreo en escena. Nadie corresponde a la propuesta. Porque el problema de ‘Tendrament’ (Tiernamente), que así se titula la pieza, es que, alcanzado su ecuador, el espectador sigue sin saber qué intentan decirle los protagonistas. ¿Montarse un Albee o un Bergman? ¿Marcarse unas ‘Escenas de matrimonio’ de Pepa y Avelino? Queremos pensar que no.
El invento de Judit y Pau con hechuras de autoficción demuestra que a sus autores, directores e intérpretes les sobra la ambición. Lo dan todo -sobre todo Pau escalando paredes y haciendo cabriolas; pero el texto carece de la gasolina creativa que permita ir más allá del zigzagueo temático. Identidad sexual, vida en pareja, experiencias del teatro… Todo eso aparece sin llegar a ningún puerto. Esperemos que el próximo montaje de Judit y Pau esté mejor amueblado.
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