Tarde más de recuerdos que de realidades. Diez años de aquella maldita tarde, una década de recuerdo al torero que elevó su alma al cielo. Todo giró en un homenaje a Víctor Barrio, un homenaje que en esta plaza y en esta ciudad siempre ha estado vivo. Aquí se le rindió el primer recuerdo, aquí la corrida del primer aniversario con la plaza hasta la bandera, aquí esa placa en la puerta grande permanentemente iluminada, protegida su figura por las alas del Ángel Custodio, protector de Teruel y de los turolenses.En los minutos antes de comenzar el festejo se vivía un ambiente especial en las inmediaciones de la plaza, hasta en la forma de llenarse los tendidos había una sensación de respeto a todo lo que significaba esta corrida con el torero caído. «Yo estuve allí», repetían muchos aficionados, y las conversaciones sobre lo vivido se entrelazaban. «¡Gloria a Víctor Barrio!», se oyó desde el tendido cuando los matadores iniciaron el paseíllo desmonterados. Solemne el minuto de silencio y la colocación de un ramo de flores en la arena, en el lugar en donde Víctor cayó fulminado.Morenito de Arands en un sentido derechazo Francisco LarradLos matadores brindaron al cielo sus faenas, había tensión en el semblante de todos los de luces, habían pasado diez años, pero todo estaba muy presente. Especialmente para Morenito de Aranda, que toreó aquella tarde y brindó el mejor homenaje que se puede brindar a un compañero muerto. El mejor toreo con un excelente toro de Los Maños, el quinto, el más serio de la corrida de la divisa aragonesa, que se empleó con clase por uno y otro pitón. Ya de salida embistió con raza y así siguió Peluquero en una faena de gran intensidad.Noticia relacionada general No No Feria de Burgos Tomás Rufo puntúa doble en tarde de pasiones contenidas Ángel González AbadEl Moreno lo llevó siempre prendido en los vuelos de su muleta en series de mando, y también de despaciosidad y desmayo. Al natural lo cuajó cuando todo iba ganando en pasión, hasta que incluso se llegó a pedir el indulto para el santacoloma. El presidente dijo nones y no le tembló el pulso para en ordenar que sonaran dos avisos antes de que el diestro montara la espada, que quedó baja. Se pidieron con fuerza las dos orejas, el usía concedió una, y se dejó sin sacar el pañuelo azul, que debió premiar con una vuelta al ruedo la sangre brava del ejemplar de Los Maños.La corrida, sin excesos en la presentación, tuvo el denominador común de la nobleza, que no fue mal ingrediente para honrar a un torero. Todos mostraron bondad en sus embestidas, y tuvieron el reconocimiento del público que los ovacionó en el arrastre. Se dejó el primero por los dos pitones, a más el segundo en la muleta de Morenito, entregado por el izquierdo el tercero, con poder y bueno el cuarto, excelente el mentado quinto y bueno el que cerró plaza.Feria de la vaquilla del Ángel Plaza de toros de Teruel. Domingo 5 de julio de 2026. Corrida homenaje a Víctor Barrio en el décimo aniversario de su muerte en esta plaza. Toros de Los Maños, sin excesos de presencia, de nobles embestidas, destacó el excelente quinto. Sánchez Vara, de verde y oro. Estocada y dos descabellos (ovación). Estocada tendida y descabello (oreja). Morenito de Aranda, de lila y azabache. Tres pinchazos y descabello. Aviso (silencio). Estocada baja. Dos avisos (oreja). Damián Castaño, de rosa y oro. Media y tres descabellos (silencio). Estocada (oreja).Los tres toreros empataron a una oreja por coleta, pero la deferencia la marcó la calidad en el torero de Morenito de Aranda, que si brilló en el referido quinto, ya apuntó cosas de importancia que los tendidos disfrutaron con deleite. La espada le provócame de redondear la tarde en un gran triunfo.Sánchez Vara se entregó ante sus dos enemigos. Le faltó atemperarse y ajustarse en los muletazos, quizás acostumbrado a bregar con corridas de extrema dureza. Con ganas y encomiable disposición le cortó una oreja al cuarto. Igual que hizo Damián Castaño con el sexto del que paseo un trofeo tras un trasteo encorajinado, en el mismo tono que había estado en el tercero. Tarde más de recuerdos que de realidades. Diez años de aquella maldita tarde, una década de recuerdo al torero que elevó su alma al cielo. Todo giró en un homenaje a Víctor Barrio, un homenaje que en esta plaza y en esta ciudad siempre ha estado vivo. Aquí se le rindió el primer recuerdo, aquí la corrida del primer aniversario con la plaza hasta la bandera, aquí esa placa en la puerta grande permanentemente iluminada, protegida su figura por las alas del Ángel Custodio, protector de Teruel y de los turolenses.En los minutos antes de comenzar el festejo se vivía un ambiente especial en las inmediaciones de la plaza, hasta en la forma de llenarse los tendidos había una sensación de respeto a todo lo que significaba esta corrida con el torero caído. «Yo estuve allí», repetían muchos aficionados, y las conversaciones sobre lo vivido se entrelazaban. «¡Gloria a Víctor Barrio!», se oyó desde el tendido cuando los matadores iniciaron el paseíllo desmonterados. Solemne el minuto de silencio y la colocación de un ramo de flores en la arena, en el lugar en donde Víctor cayó fulminado.Morenito de Arands en un sentido derechazo Francisco LarradLos matadores brindaron al cielo sus faenas, había tensión en el semblante de todos los de luces, habían pasado diez años, pero todo estaba muy presente. Especialmente para Morenito de Aranda, que toreó aquella tarde y brindó el mejor homenaje que se puede brindar a un compañero muerto. El mejor toreo con un excelente toro de Los Maños, el quinto, el más serio de la corrida de la divisa aragonesa, que se empleó con clase por uno y otro pitón. Ya de salida embistió con raza y así siguió Peluquero en una faena de gran intensidad.Noticia relacionada general No No Feria de Burgos Tomás Rufo puntúa doble en tarde de pasiones contenidas Ángel González AbadEl Moreno lo llevó siempre prendido en los vuelos de su muleta en series de mando, y también de despaciosidad y desmayo. Al natural lo cuajó cuando todo iba ganando en pasión, hasta que incluso se llegó a pedir el indulto para el santacoloma. El presidente dijo nones y no le tembló el pulso para en ordenar que sonaran dos avisos antes de que el diestro montara la espada, que quedó baja. Se pidieron con fuerza las dos orejas, el usía concedió una, y se dejó sin sacar el pañuelo azul, que debió premiar con una vuelta al ruedo la sangre brava del ejemplar de Los Maños.La corrida, sin excesos en la presentación, tuvo el denominador común de la nobleza, que no fue mal ingrediente para honrar a un torero. Todos mostraron bondad en sus embestidas, y tuvieron el reconocimiento del público que los ovacionó en el arrastre. Se dejó el primero por los dos pitones, a más el segundo en la muleta de Morenito, entregado por el izquierdo el tercero, con poder y bueno el cuarto, excelente el mentado quinto y bueno el que cerró plaza.Feria de la vaquilla del Ángel Plaza de toros de Teruel. Domingo 5 de julio de 2026. Corrida homenaje a Víctor Barrio en el décimo aniversario de su muerte en esta plaza. Toros de Los Maños, sin excesos de presencia, de nobles embestidas, destacó el excelente quinto. Sánchez Vara, de verde y oro. Estocada y dos descabellos (ovación). Estocada tendida y descabello (oreja). Morenito de Aranda, de lila y azabache. Tres pinchazos y descabello. Aviso (silencio). Estocada baja. Dos avisos (oreja). Damián Castaño, de rosa y oro. Media y tres descabellos (silencio). Estocada (oreja).Los tres toreros empataron a una oreja por coleta, pero la deferencia la marcó la calidad en el torero de Morenito de Aranda, que si brilló en el referido quinto, ya apuntó cosas de importancia que los tendidos disfrutaron con deleite. La espada le provócame de redondear la tarde en un gran triunfo.Sánchez Vara se entregó ante sus dos enemigos. Le faltó atemperarse y ajustarse en los muletazos, quizás acostumbrado a bregar con corridas de extrema dureza. Con ganas y encomiable disposición le cortó una oreja al cuarto. Igual que hizo Damián Castaño con el sexto del que paseo un trofeo tras un trasteo encorajinado, en el mismo tono que había estado en el tercero.
Tarde más de recuerdos que de realidades. Diez años de aquella maldita tarde, una década de recuerdo al torero que elevó su alma al cielo. Todo giró en un homenaje a Víctor Barrio, un homenaje que en esta plaza y en esta ciudad siempre … ha estado vivo. Aquí se le rindió el primer recuerdo, aquí la corrida del primer aniversario con la plaza hasta la bandera, aquí esa placa en la puerta grande permanentemente iluminada, protegida su figura por las alas del Ángel Custodio, protector de Teruel y de los turolenses.
En los minutos antes de comenzar el festejo se vivía un ambiente especial en las inmediaciones de la plaza, hasta en la forma de llenarse los tendidos había una sensación de respeto a todo lo que significaba esta corrida con el torero caído. «Yo estuve allí», repetían muchos aficionados, y las conversaciones sobre lo vivido se entrelazaban. «¡Gloria a Víctor Barrio!», se oyó desde el tendido cuando los matadores iniciaron el paseíllo desmonterados. Solemne el minuto de silencio y la colocación de un ramo de flores en la arena, en el lugar en donde Víctor cayó fulminado.

(Francisco Larrad)
Los matadores brindaron al cielo sus faenas, había tensión en el semblante de todos los de luces, habían pasado diez años, pero todo estaba muy presente. Especialmente para Morenito de Aranda, que toreó aquella tarde y brindó el mejor homenaje que se puede brindar a un compañero muerto. El mejor toreo con un excelente toro de Los Maños, el quinto, el más serio de la corrida de la divisa aragonesa, que se empleó con clase por uno y otro pitón. Ya de salida embistió con raza y así siguió Peluquero en una faena de gran intensidad.
Noticia relacionada
El Moreno lo llevó siempre prendido en los vuelos de su muleta en series de mando, y también de despaciosidad y desmayo. Al natural lo cuajó cuando todo iba ganando en pasión, hasta que incluso se llegó a pedir el indulto para el santacoloma. El presidente dijo nones y no le tembló el pulso para en ordenar que sonaran dos avisos antes de que el diestro montara la espada, que quedó baja. Se pidieron con fuerza las dos orejas, el usía concedió una, y se dejó sin sacar el pañuelo azul, que debió premiar con una vuelta al ruedo la sangre brava del ejemplar de Los Maños.
La corrida, sin excesos en la presentación, tuvo el denominador común de la nobleza, que no fue mal ingrediente para honrar a un torero. Todos mostraron bondad en sus embestidas, y tuvieron el reconocimiento del público que los ovacionó en el arrastre. Se dejó el primero por los dos pitones, a más el segundo en la muleta de Morenito, entregado por el izquierdo el tercero, con poder y bueno el cuarto, excelente el mentado quinto y bueno el que cerró plaza.
Feria de la vaquilla del Ángel
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Plaza de toros de Teruel.
Domingo 5 de julio de 2026. Corrida homenaje a Víctor Barrio en el décimo aniversario de su muerte en esta plaza. Toros de Los Maños, sin excesos de presencia, de nobles embestidas, destacó el excelente quinto.
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Sánchez Vara,
de verde y oro. Estocada y dos descabellos (ovación). Estocada tendida y descabello (oreja). -
Morenito de Aranda,
de lila y azabache. Tres pinchazos y descabello. Aviso (silencio). Estocada baja. Dos avisos (oreja). -
Damián Castaño,
de rosa y oro. Media y tres descabellos (silencio). Estocada (oreja).
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Los tres toreros empataron a una oreja por coleta, pero la deferencia la marcó la calidad en el torero de Morenito de Aranda, que si brilló en el referido quinto, ya apuntó cosas de importancia que los tendidos disfrutaron con deleite. La espada le provócame de redondear la tarde en un gran triunfo.
Sánchez Vara se entregó ante sus dos enemigos. Le faltó atemperarse y ajustarse en los muletazos, quizás acostumbrado a bregar con corridas de extrema dureza. Con ganas y encomiable disposición le cortó una oreja al cuarto. Igual que hizo Damián Castaño con el sexto del que paseo un trofeo tras un trasteo encorajinado, en el mismo tono que había estado en el tercero.
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