Olga Casado ya sueña con Sevilla. Hemos quedado con ella en el coso del Baratillo, donde tantas veces se ha imaginado mientras toreaba de salón y que el próximo 24 de septiembre cruzará vestida de luces. Será su debut en la Real Maestranza, en la primera tarde de San Miguel, con una novillada de Garcigrande junto a Ignacio Garibay y Manuel Domínguez, que debutará con picadores. Será la decimonovena novillada de una temporada que después continuará en América. Apoderada por Miguel Abellán, la madrileña llega con una idea clara: no dejarse nada dentro.—El 24 de septiembre está marcado en rojo.—Es el día más importante de toda mi temporada. Es el sueño de cualquiera que empieza en esta profesión: poder torear y triunfar en esta gran plaza.—¿Cuántas veces ha toreado ya mentalmente en la Maestranza?—Muchísimas. Siempre que toreo de salón me imagino Sevilla, el ruedo de la Maestranza y, por supuesto, triunfando. Estoy viviendo estos días con muchísima intensidad. Quiero vaciarme y que el aficionado se lleve una gran carta de presentación mía.Olga Casado en el interior de la Maestranza Manu Gómez—A Sevilla siempre hay que llegar preparada. ¿Cómo llega Olga Casado?—Siento que he avanzado. Es mi segunda temporada con picadores, mi tauromaquia ha crecido y mi toreo se pule cada día un poquito más. Cada plaza y cada embestida me ayudan a hacerme. Quiero pensar que he nacido para ser alguien importante en esta profesión.«Quiero pensar que he nacido para ser alguien importante en esta profesión»—Y el toro ocupa prácticamente toda su vida.—Mi vida gira alrededor del toro. Me despierto soñando con triunfar, con ser mejor torero y mejor persona. No puedo vivir sin respirar y no puedo vivir sin torear. Van de la mano. No me veo haciendo otra cosa.—¿Se imagina tomando la alternativa en Sevilla?—Por supuesto. Sevilla siempre ha rondado mi cabeza. Sería un sueño tomar la alternativa aquí, ante una afición con tanta categoría y en una plaza tan especial. Lo pienso y me pongo nerviosa.«Sería un sueño tomar la alternativa en Sevilla; solo pensarlo me pone nerviosa»—Pero siendo madrileña, Madrid tirará mucho…—Madrid es Madrid y es una plaza muy diferente. Para mí Sevilla es la segunda plaza más importante del mundo y, además, creo que mi toreo va más con la afición de Sevilla. Me gusta muchísimo.—¿Qué toreo busca Olga Casado?—Intento torear lo más puro posible. Cada torero torea con la pureza que lleva dentro. Busco la reunión, ceñirme a las embestidas y hacer las cosas de verdad. Pero, sobre todo, ser feliz toreando y hacer feliz a la gente que paga una entrada para verme.—¿Se torea como se es?—Sin duda. Creo que es la frase más verdadera que ha dado el mundo del toro.—Miguel Abellán conoce bien esta plaza. ¿Qué le ha dicho de Sevilla?—Que viva estos días con muchísima intensidad porque estar anunciada aquí es un privilegio que pocos alcanzan. Y, sobre todo, que no me deje nada dentro. Que vuelva al hotel vacía, sabiendo que he dado todo lo que tenía.—Además llega Garcigrande, una ganadería especial para usted.—Muchísimo. En Vistalegre, en aquel festival que me dio a conocer, corté dos orejas y un rabo a un novillo de Garcigrande. También toreé otro en el festival de Madrid organizado por Morante de la Puebla y pude triunfar. Poder torearla ahora en Sevilla lo hace todavía más especial.—Ya conoce el triunfo en Madrid. Ahora queda abrir la Puerta del Príncipe y encontrarse Triana de frente.—Me encantaría. Es el sueño de todos los toreros poder ver Triana al fondo. Mi mozo de espadas, Antonio Márquez, me habla mucho de ello y siempre me dice que algún día tengo que verla desde allí. No sé qué pasará el 24, solo sé que voy a dar mi mejor versión.Olga Casado junto al cerrojo de la Puerta del Príncipe Manu Gómez—Será su decimonovena novillada antes de marcharse a América. ¿Qué balance hace?—Muy bueno. He podido torear en España y Francia, estar en plazas importantes como Valencia y ser triunfadora de Béziers, donde abrí la puerta grande. Siento que mi toreo avanza.—Y quiere vivir como torea: despacio.—Sí. Vivimos en una sociedad demasiado rápida y yo quiero vivir despacio, como se torea. Intento torear cada día más despacio para llegar a ser el torero que quiero ser y poder mantenerme, que es lo más difícil.«Quiero vivir despacio, como se torea; cada día intento torear más despacio»—¿Por qué hay que estar el 24 de septiembre en la Maestranza?—Porque van a ver a un torero con muchísimas ganas de ser alguien importante. Voy a salir con la actitud que merece Sevilla, a darlo todo y a disfrutar. Si un torero es feliz toreando, hace felices a quienes lo están viendo. Y yo quiero ser muy feliz ese día en Sevilla. Olga Casado ya sueña con Sevilla. Hemos quedado con ella en el coso del Baratillo, donde tantas veces se ha imaginado mientras toreaba de salón y que el próximo 24 de septiembre cruzará vestida de luces. Será su debut en la Real Maestranza, en la primera tarde de San Miguel, con una novillada de Garcigrande junto a Ignacio Garibay y Manuel Domínguez, que debutará con picadores. Será la decimonovena novillada de una temporada que después continuará en América. Apoderada por Miguel Abellán, la madrileña llega con una idea clara: no dejarse nada dentro.—El 24 de septiembre está marcado en rojo.—Es el día más importante de toda mi temporada. Es el sueño de cualquiera que empieza en esta profesión: poder torear y triunfar en esta gran plaza.—¿Cuántas veces ha toreado ya mentalmente en la Maestranza?—Muchísimas. Siempre que toreo de salón me imagino Sevilla, el ruedo de la Maestranza y, por supuesto, triunfando. Estoy viviendo estos días con muchísima intensidad. Quiero vaciarme y que el aficionado se lleve una gran carta de presentación mía.Olga Casado en el interior de la Maestranza Manu Gómez—A Sevilla siempre hay que llegar preparada. ¿Cómo llega Olga Casado?—Siento que he avanzado. Es mi segunda temporada con picadores, mi tauromaquia ha crecido y mi toreo se pule cada día un poquito más. Cada plaza y cada embestida me ayudan a hacerme. Quiero pensar que he nacido para ser alguien importante en esta profesión.«Quiero pensar que he nacido para ser alguien importante en esta profesión»—Y el toro ocupa prácticamente toda su vida.—Mi vida gira alrededor del toro. Me despierto soñando con triunfar, con ser mejor torero y mejor persona. No puedo vivir sin respirar y no puedo vivir sin torear. Van de la mano. No me veo haciendo otra cosa.—¿Se imagina tomando la alternativa en Sevilla?—Por supuesto. Sevilla siempre ha rondado mi cabeza. Sería un sueño tomar la alternativa aquí, ante una afición con tanta categoría y en una plaza tan especial. Lo pienso y me pongo nerviosa.«Sería un sueño tomar la alternativa en Sevilla; solo pensarlo me pone nerviosa»—Pero siendo madrileña, Madrid tirará mucho…—Madrid es Madrid y es una plaza muy diferente. Para mí Sevilla es la segunda plaza más importante del mundo y, además, creo que mi toreo va más con la afición de Sevilla. Me gusta muchísimo.—¿Qué toreo busca Olga Casado?—Intento torear lo más puro posible. Cada torero torea con la pureza que lleva dentro. Busco la reunión, ceñirme a las embestidas y hacer las cosas de verdad. Pero, sobre todo, ser feliz toreando y hacer feliz a la gente que paga una entrada para verme.—¿Se torea como se es?—Sin duda. Creo que es la frase más verdadera que ha dado el mundo del toro.—Miguel Abellán conoce bien esta plaza. ¿Qué le ha dicho de Sevilla?—Que viva estos días con muchísima intensidad porque estar anunciada aquí es un privilegio que pocos alcanzan. Y, sobre todo, que no me deje nada dentro. Que vuelva al hotel vacía, sabiendo que he dado todo lo que tenía.—Además llega Garcigrande, una ganadería especial para usted.—Muchísimo. En Vistalegre, en aquel festival que me dio a conocer, corté dos orejas y un rabo a un novillo de Garcigrande. También toreé otro en el festival de Madrid organizado por Morante de la Puebla y pude triunfar. Poder torearla ahora en Sevilla lo hace todavía más especial.—Ya conoce el triunfo en Madrid. Ahora queda abrir la Puerta del Príncipe y encontrarse Triana de frente.—Me encantaría. Es el sueño de todos los toreros poder ver Triana al fondo. Mi mozo de espadas, Antonio Márquez, me habla mucho de ello y siempre me dice que algún día tengo que verla desde allí. No sé qué pasará el 24, solo sé que voy a dar mi mejor versión.Olga Casado junto al cerrojo de la Puerta del Príncipe Manu Gómez—Será su decimonovena novillada antes de marcharse a América. ¿Qué balance hace?—Muy bueno. He podido torear en España y Francia, estar en plazas importantes como Valencia y ser triunfadora de Béziers, donde abrí la puerta grande. Siento que mi toreo avanza.—Y quiere vivir como torea: despacio.—Sí. Vivimos en una sociedad demasiado rápida y yo quiero vivir despacio, como se torea. Intento torear cada día más despacio para llegar a ser el torero que quiero ser y poder mantenerme, que es lo más difícil.«Quiero vivir despacio, como se torea; cada día intento torear más despacio»—¿Por qué hay que estar el 24 de septiembre en la Maestranza?—Porque van a ver a un torero con muchísimas ganas de ser alguien importante. Voy a salir con la actitud que merece Sevilla, a darlo todo y a disfrutar. Si un torero es feliz toreando, hace felices a quienes lo están viendo. Y yo quiero ser muy feliz ese día en Sevilla.
Olga Casado ya sueña con Sevilla. Hemos quedado con ella en el coso del Baratillo, donde tantas veces se ha imaginado mientras toreaba de salón y que el próximo 24 de septiembre cruzará vestida de luces. Será su debut en la Real Maestranza, en la … primera tarde de San Miguel, con una novillada de Garcigrande junto a Ignacio Garibay y Manuel Domínguez, que debutará con picadores. Será la decimonovena novillada de una temporada que después continuará en América. Apoderada por Miguel Abellán, la madrileña llega con una idea clara: no dejarse nada dentro.
—El 24 de septiembre está marcado en rojo.
—Es el día más importante de toda mi temporada. Es el sueño de cualquiera que empieza en esta profesión: poder torear y triunfar en esta gran plaza.
—¿Cuántas veces ha toreado ya mentalmente en la Maestranza?
—Muchísimas. Siempre que toreo de salón me imagino Sevilla, el ruedo de la Maestranza y, por supuesto, triunfando. Estoy viviendo estos días con muchísima intensidad. Quiero vaciarme y que el aficionado se lleve una gran carta de presentación mía.
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(Manu Gómez)
—A Sevilla siempre hay que llegar preparada. ¿Cómo llega Olga Casado?
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—Siento que he avanzado. Es mi segunda temporada con picadores, mi tauromaquia ha crecido y mi toreo se pule cada día un poquito más. Cada plaza y cada embestida me ayudan a hacerme. Quiero pensar que he nacido para ser alguien importante en esta profesión.
«Quiero pensar que he nacido para ser alguien importante en esta profesión»
—Y el toro ocupa prácticamente toda su vida.
—Mi vida gira alrededor del toro. Me despierto soñando con triunfar, con ser mejor torero y mejor persona. No puedo vivir sin respirar y no puedo vivir sin torear. Van de la mano. No me veo haciendo otra cosa.
—¿Se imagina tomando la alternativa en Sevilla?
—Por supuesto. Sevilla siempre ha rondado mi cabeza. Sería un sueño tomar la alternativa aquí, ante una afición con tanta categoría y en una plaza tan especial. Lo pienso y me pongo nerviosa.
«Sería un sueño tomar la alternativa en Sevilla; solo pensarlo me pone nerviosa»
—Pero siendo madrileña, Madrid tirará mucho…
—Madrid es Madrid y es una plaza muy diferente. Para mí Sevilla es la segunda plaza más importante del mundo y, además, creo que mi toreo va más con la afición de Sevilla. Me gusta muchísimo.
—¿Qué toreo busca Olga Casado?
—Intento torear lo más puro posible. Cada torero torea con la pureza que lleva dentro. Busco la reunión, ceñirme a las embestidas y hacer las cosas de verdad. Pero, sobre todo, ser feliz toreando y hacer feliz a la gente que paga una entrada para verme.
—¿Se torea como se es?
—Sin duda. Creo que es la frase más verdadera que ha dado el mundo del toro.
—Miguel Abellán conoce bien esta plaza. ¿Qué le ha dicho de Sevilla?
—Que viva estos días con muchísima intensidad porque estar anunciada aquí es un privilegio que pocos alcanzan. Y, sobre todo, que no me deje nada dentro. Que vuelva al hotel vacía, sabiendo que he dado todo lo que tenía.
—Además llega Garcigrande, una ganadería especial para usted.
—Muchísimo. En Vistalegre, en aquel festival que me dio a conocer, corté dos orejas y un rabo a un novillo de Garcigrande. También toreé otro en el festival de Madrid organizado por Morante de la Puebla y pude triunfar. Poder torearla ahora en Sevilla lo hace todavía más especial.
—Ya conoce el triunfo en Madrid. Ahora queda abrir la Puerta del Príncipe y encontrarse Triana de frente.
—Me encantaría. Es el sueño de todos los toreros poder ver Triana al fondo. Mi mozo de espadas, Antonio Márquez, me habla mucho de ello y siempre me dice que algún día tengo que verla desde allí. No sé qué pasará el 24, solo sé que voy a dar mi mejor versión.
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(Manu Gómez)
—Será su decimonovena novillada antes de marcharse a América. ¿Qué balance hace?
—Muy bueno. He podido torear en España y Francia, estar en plazas importantes como Valencia y ser triunfadora de Béziers, donde abrí la puerta grande. Siento que mi toreo avanza.
—Y quiere vivir como torea: despacio.
—Sí. Vivimos en una sociedad demasiado rápida y yo quiero vivir despacio, como se torea. Intento torear cada día más despacio para llegar a ser el torero que quiero ser y poder mantenerme, que es lo más difícil.
«Quiero vivir despacio, como se torea; cada día intento torear más despacio»
—¿Por qué hay que estar el 24 de septiembre en la Maestranza?
—Porque van a ver a un torero con muchísimas ganas de ser alguien importante. Voy a salir con la actitud que merece Sevilla, a darlo todo y a disfrutar. Si un torero es feliz toreando, hace felices a quienes lo están viendo. Y yo quiero ser muy feliz ese día en Sevilla.
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