La excelencia vocal volvió a redimir en el Teatro Real las carencias y los excesos de una errática producción escénica. Esta vez, sin embargo, la salvación llegó de las voces masculinas, en un estreno que tampoco comenzó bien en lo musical. Costó reconocer en los primeros compases el filo teatral de Nicola Luisotti, director emérito de la casa, precisamente en Il trovatore: la ópera con la que inició hace 25 años, en la Ópera Estatal de Stuttgart, su carrera internacional como especialista en Giuseppe Verdi y con la que debutó en el Real en 2007. La accidentada escena inicial, con los metales rezagados, desactivó su tenso desenlace.
Los polacos Artur Ruciński y Piotr Beczała se imponen en una errática reposición de ‘Il trovatore’ de Verdi, con el montaje de Francisco Negrín y un irregular Nicola Luisotti en el foso
La excelencia vocal volvió a redimir en el Teatro Real las carencias y los excesos de una errática producción escénica. Esta vez, sin embargo, la salvación llegó de las voces masculinas, en un estreno que tampoco comenzó bien en lo musical. Costó reconocer en los primeros compases el filo teatral de Nicola Luisotti, director emérito de la casa, precisamente en Il trovatore: la ópera con la que inició hace 25 años, en la Ópera Estatal de Stuttgart, su carrera internacional como especialista en Giuseppe Verdi y con la que debutó en el Real en 2007. La accidentada escena inicial, con los metales rezagados, desactivó su tenso desenlace.
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